Análisis del Apropiacionismo
Por Andrea Tavarez Boeta- andeya9@hotmail.com
“La obra de arte ha sido siempre fundamentalmente susceptible de
reproducción. Lo que los hombres habían hecho, podía ser imitado por los
hombres. Los alumnos han hecho copias como ejercicio artístico, los maestros
las hacen para difundir las obras, y finalmente copian también terceros
ansiosos de ganancias. Frente a todo ello, la reproducción técnica de la obra
de arte es algo nuevo que se impone en la historia intermitentemente, a
empellones muy distantes unos de otros, pero con intensidad creciente” Sherry
Levine (principal exponente del apropiacionismo)
El apropiacionismo para muchos puede ser confundido con la copia y en el
caso peor con plagio o falta de creatividad. En los ochenta surgió un grupo de
artistas que tenían en común que utilizaban obras producidas de otros artistas
y las presentaban exactamente igual y en otros casos había un cambio minimo que
imprimía el sello del artista. Ellos discutían que sus obras no eran una copia,
sino una obra recontextualizada ya que ellos las elaboraban dentro de otras
premisas y contexto, además de tener otra lectura y experiencia. Este nuevo
original abría el discurso al intercambio de ideas, en espacio, tiempo y
concepto, también daba al espectador nuevas formas de interpretar y darle un
significado nuevo a las cosas.
El apropiacionismo entonces, sería
el empleo consciente, por parte de un artista dado, de elementos pertenecientes
a otras obras artísticas, bien de su misma época o bien de épocas precedentes,
para desarrollar parcial o completamente una obra que firma como propia. Pese a
eso, la complejidad del término "cultura" nos llevaría a considerar
como determinantes a elementos que no necesariamente tienen que ser obras de
arte o fragmentos de las mismas, sino materiales que, dentro de esa cultura,
tienen el rango de iconos o de símbolos, es decir, cada quien puede apropiarse
de lo que conoce en su mundo. Así se muestra que el apropiacionismo, no sólo es
propio de la pintura, sino de la música, la fotografía y los textos.
Se puede afirmar
que la confusión para esta manifestación es todavía en estos tiempos evidente,
el problema radica en que la gente confunde plagio y apropiación, cuando son
cosas muy diferentes, el plagio es adueñarte de una obra tuya y decir que es un
producto total de tu imaginación y la
apropiación se podría decir que es una obra enriquecida.
Copias las hacemos todos, tomamos elementos e imágenes que vemos a nuestro alrededor, en la música ha habido un sin número de canciones que han sido nuevamente interpretadas, pero es interesante como en este arte los nuevos interpretes de una pista ya existente tienen que pedir permiso al autor y pagarle regalías, en el mundo de arte todos es muy diferente, el apropiacionismo es una de las estrategias creativas más influyentes de la posmodernidad, deja al artista como al espectador en una innumerable cantidad de interpretaciones y recontextualizaciones, nuevas posibilidades y la oportunidad de ver las cosas desde muchos puntos de vista y no quedarnos con solo un concepto lineal de alguna obra, sino enriquecerla con tus propios conocimientos, experiencias e inquietudes.
Felicidades Andrea, haces una reflexión interesante y comparto tus apreciaciones. Este movimiento indiscutiblemente influyente, precisa a replanteamientos en los que no caben las descalificaciones. Obliga a enderezar ópticas constreñidas al pasado y ahí está lo interesante.
ResponderEliminarMtro. Roberto Rosique