viernes, 1 de junio de 2012

LAND ART


LAND ART
Por Gloria Lizeth Velázquez Guerra / go.lalala.up@hotmail.com




En pleno proceso de desmaterialización de la obra de arte, primero en Estados Unidos y después en Europa, se fue imponiendo un arte, el Land Art, que sustituía los espacios interiores por la naturaleza. Pero tardó poco en entrar al museo. Fue en 1969 y en Nueva York cuando un par de exposiciones, una en una galería y otra en un museo, supusieron un punto de inflexión en la historia del arte y el fin de la primera fase de la aventura minimal y el arte del objeto’’.
-       Jeffrey Kastner

El land art surge en los 60’s, y viene enérgicamente con una idea nueva: Tiene como fin trasladar el trabajo artístico a los espacios naturales,  haciendo uso del paisaje como soporte o materia prima de la obra.  Trascendiendo los soportes que se utilizaban habitualmente por los artistas.
Copiando a las tendencias artísticas contemporáneas, nació de un manifiesto; era considerado como una reposta creativa contra la comercialización del objeto artístico tradicional. Así como también  niega el papel dominante de los museos y galerías desviando la práctica del arte a lugares nuevos, naturales.
Para tener un plano general de esta manifestación artística, voy a mencionar algunas de sus principales características:
- utiliza el propio espacio natural como soporte de la obra.
- Es efímero, no sobrevive el paso del tiempo, pues desaparece debido a la erosión del terreno, la lluvia, las mareas o porque el propio artista desarma su obra una vez cumplido su propósito.
- Como en el arte primitivo, los diseños del Land art usan un mínimo de elementos expresivos y parten de trazos primarios: línea recta, zigzag, círculo, cuadrado, espiral, cruz.
- A través de la simplicidad, los artistas del Land art exponen reflexiones profundas, sobre la relación entre el ser humano y la Naturaleza, entre el mundo trascendente y el mundo natural. La mayoría de las obras del Land art transmiten un sentido místico o misterioso.
- Muchas de estas obras tienen proporciones monumentales.
- Niega el papel preponderante de los museos y galerías desviando la práctica del arte a lugares inéditos.

Y otra característica, podría decirse, que me parece muy interesante es que la obra es conocida por el público a través de registros fotográficos y fílmicos, mapas o dibujos que se exponen en museos y galerías, o se venden a coleccionistas privados. Y ¿Por qué es esto interesante? Debido a que, como mencione antes, se negaban a la entrada  de sus obras a las instituciones.

Y es que  suele contemplarse al land art como algo categóricamente extra-institucional, pero sus orígenes se encuentran ligados al entorno físico y conceptual de las salas de exposiciones. Aunque los artistas emblemáticos de la primera generación del land art como Walter De Maria, Michael Heizer, Robert Morris, Dennis Oppenheim y Robert Smithson, habían estado haciendo obras en el paisaje a mediados de los sesenta, ya al final de aquella década se llevaron a cabo un par de exposiciones -una en una galería neoyorquina, la otra en un museo universitario de arte de Nueva York- las cuales comenzaron a proponer, para bien o para mal, una clasificación adecuada de los diversos tipos de obras que estaban creándose con el entorno natural y dentro de él. Osea que ellos proponían la entrada a las instituciones, por medio del registro o el mismo traslado de las obras dentro de las salas de exposiciones.  Entre estos artistas se encontraban, aparte de los cinco ya mencionados; Carl Andre, Sol LeWitt y Claes Oldenburg.
En una de esas exposiciones, la que se titulo Earth Works, celebrada en octubre de 1968 en Dwan Gallery, Nueva York, se dio forma y nombre al nuevo modo de creación artística. Conteniendo documentación de proyectos pensados para su exposición en espacios interiores y que ya habían sido realizados al aire libre, así como también piezas escultóricas expuestas en las salas realizadas a base de materiales naturales. Esto sin duda mostraba un compromiso teórico y práctico con cuestiones relativas al lugar y al “no lugar” según Smithson.

El contexto social en el que se desarrolla el Land art es un tanto interesante ya que la cultura norteamericana había tenido que sufrir los asesinatos de dos de sus líderes políticos más queridos y había presenciado disturbios callejeros de fuerte carga política en Chicago, así que aquellos earthworkers o trabajadores de la tierra parecían encarnar el “regreso a la tierra” y la capacidad de acción individual antiautoritaria.

Y hablando de esta conexión del hombre con la naturaleza -de la cual se dice que es una característica del Land art- no se podría dejar de mencionar el aspecto de la ecología.  A los artistas de la tierra se les identifica muchas veces, contradictoriamente, con la conservación de los espacios naturales. Y es contradictorio porque muchas de las obras realizadas causan problemas ambientales, deterioran los espacios, contaminan. Es por eso que, cuando el escultor Eduardo Chillida propuso al gobierno canario un proyecto para  Tindaya, el proyecto tuvo muchos detractores y no se llevó a cabo. Fue bastante polémico, pues tanto grupos ecologistas, como arqueólogos, antropólogos, entre otros, alzaron sus voces para evitar, lo que éstos entendían como una catástrofe de enorme impacto medioambiental.
 Su idea era vaciar la montaña, introduciendo en ella el espacio, de modo que la luz penetrase en su interior. Quería llamarlo Monumento a la Tolerancia, ya que como él decía “mi única ambición es crear un espacio útil para toda la humanidad, que cuando un ser humano entre en ese cubo vacío de 50 por 50 por 50 metros sienta en su plenitud la pequeñez humana”.

 “En su preocupación por el material elemental y su uso para agudizar la percepción sensorial e intelectual, ellos (los earthworkers) habían comenzado a crear una forma artística que entrañaba profundas implicaciones para el futuro del arte y de los museos de arte”. Esto lo escribió el  director de uno de los museos en el cual se expuso Land art.
Y esto claramente es cierto, este movimiento artístico si  planteó una muy buena propuesta y abrió paso para las nuevas concepciones artísticas. 

1 comentario:

  1. Recuerda Gloria, las buenas intenciones pueden ser trastocadas por el mercado (los intereses económicos) y si bien el Land art no quedo exento de ello, si debemos reconocer su intento de alejarse de los centros convencionales expositivos e inocentemente del mercado, aunque al cerrar el círculo volvió al ruedo: No obstante, su enorme aportación fue transformar en soporte y objeto a la naturaleza,
    Mtro. Roberto Rosique.

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