Escuela de artes
Historia del arte IV
Jiménez Rosique J. R
Grupo: 241
APROPIACIONISMO
Lorena Gómez Munguía / karamelo_lore@hotmail.com
Introducción
Al
comienzo del semestre, desempolve algunos temas que ya tenían telarañas en mi
cabeza, cada tema visto en clase, fue un aprendizaje mas en mi formación aquí
en la escuela, de algunos ya había leído, de otros la verdad fueron nuevos,
otros que no me quedaron claros , o mi postura hacia ellos, fue una opinión
diferente , tal es el caso del APROPIACIONISMO, uno de los últimos movimientos,
que analicé, leí ,traté de comprender , pero me fue difícil aceptar que hablar
de alguna obra de dicho movimiento fuera igual de importante que otra realizada
con anterioridad.
Para
mí si existe una escasez de originalidad, PERO, si tomo en cuenta que el propio
concepto de ORIGINAL no existe, que es un término creado por el sistema en que
vivimos, y que se puede ver todo bajo la premisa de que TODO ES ARTE, y
que el artista tiene la libertad de crear a partir de lo ya existente, entonces
aquí es cuando ya no se para donde moverme si para izquierda o la derecha,
estoy de acuerdo con una, pero también
estoy convencida de que la otra opinión también tiene razón. Esto seguirá en
discusión, existimos muchos y son
bastantes las opiniones en contra o a favor.
Otro
tema que me intereso mucho y con este me quedo, fue el movimiento del SITUACIONISMO,
aquí no estoy en desacuerdo, al contrario soy de las que apoya y reconoce la
labor de aquellos que han intentado cambiar al mundo y mi entusiasmo por
quienes lo han buscado con seriedad y con método. Esas personas que buscaron
una transformación de fondo a partir de las IDEAS.
Algún día todos seremos artistas, todos seremos Situacionistas.
*El arte del futuro será o la construcción de
Situaciones, o ninguno.
Guy
Debord.
Su principal expositor, fundador y
destructor fue Guy Ernest Debord (nacido en París el 30 de diciembre de 1931).
Tampoco es un personaje fácil. Ciertamente fue un autor, productor de cine,
editor de gran fuerza.
La vida de Debord está enmarcada por
una frase que identifica a los Situacionistas: “reduce la vida a una simple elección: revolución o suicidio”.
En sus reflexiones Debord se le atribuye
el levantamiento estudiantil de París, sin duda para él un éxito
revolucionario, pero también reconoció “nadie
ha levantado a París dos veces”.
Los situacionistas fueron juzgados
como anarquistas, irreverentes, críticos furiosos tanto de capitalismo como del
comunismo, revoltosos, depravados y radicales tanto por la derecha como por la
izquierda.
“Crear situaciones”
Para los Situacionistas el gran juego
reside en el ejercicio amplio y libre de la capacidad de diseñar, ejecutar y
compartir situaciones intensas.
Consideran que las situaciones más valiosas son aquellas que transforman a
los participantes sin posibilidad de retorno, las que niegan el valor de
los “bienes” materiales y culturales de la sociedad actual y las que generan
cadenas de eventos que se retroalimentan recíprocamente.
En esta lógica, crear situaciones se
convierte en el arte por excelencia,
la última “escuela” que llevará a recrear todas las manifestaciones artísticas
conocidas por medio de la creación colectiva; en un mundo sano, todos seremos
artistas. La materia no es el óleo, el barro, el bronce, la tiza, el papel o la
tela sino la vida diaria (costumbres y roles), los espacios urbanos, el
conocimiento. No se trata de performances o happenings sino de situaciones
realmente vividas para transformar la vida cotidiana.
En la visión de los Situacionistas, el
obstáculo para el cambio consiste en que el sistema social reproduce patrones
rígidos de convivencia, inhibe la libre actuación. En estas condiciones, se
requieren situaciones de alta calidad, autónomas, socialmente atractivas,
incluyentes, artísticas, que cuestionen y retroalimenten formas de convivencia.
El reto es construir una teoría para identificar y potenciar esas acciones
autónomas y, más todavía, desarrollar métodos para generar nuevas situaciones que
produzcan reacciones en cadena capaces de sobrepasar los obstáculos y propiciar
el cambio.
Afirmaron que no se puede
comprender la realidad si no se trata primero de cambiarla. Solamente se puede crear el futuro si se
trata de cambiar el presente.
Más allá de la experiencia concreta,
vivencias, éxitos y fracasos, los Situacionistas me dejan cuatro reflexiones
que tienen un valor importante:
Debord propone que es necesario
desarrollar conscientemente:
1.
El deseo irrefrenable de vivir intensamente.
2.
La motivación para buscar el mejoramiento de nuestro entorno.
3.
La capacidad de participar constructivamente en situaciones creadas por
terceros.
4.
La habilidad de diseñar, ejecutar y aprender de situaciones creadas por
nosotros mismos. Es decir, el juicio para saber cómo y cuándo crear
situaciones.
5.
El hábito de analizar y evaluar constantemente las propias experiencias
personales
y
sociales para reconstruir la historia personal. Reconocer situaciones y
participaciones de alta y de baja calidad.
6.
La cultura sobre las situaciones que han conformado nuestro entorno y sobre
situaciones relevantes
para otras comunidades.
El mensaje central de
los Situacionistas es que el hombre actual no es un actor sino un mero
espectador. En su rol pasivo acepta el sistema social y, en la práctica,
reproduce la cultura que lo agobia y se caracteriza por el trabajo rutinario,
el desperdicio del tiempo libre, la manipulación de los medios, el arte
excluyente y burocrático, la cultura estereotipada, los ritos empobrecedores,
el conformismo y el aburrimiento.
En esta visión, el
futuro pertenece a quienes saben preguntar, a los que no aceptan cualquier
respuesta y tienen capacidad para inducir respuestas con su actuación. Para eso
es crucial crear situaciones, literalmente, de las que no haya retorno, para
que el proceso de pensamiento ocurra y las preferencias se manifiesten.
Ojalá, todos tratáramos de hacer de nuestras vidas unas verdaderas
obras de arte. Ojalá todos actuáramos con método.
Bien Lorena, tus posturas son aceptables, sin embargo la gran aportación del apropiacionismo justamente fue el desgarrar el concepto de ORIGINALIDAD cuyo trasfondo lo situaba en la base de los grandes intereses del mercado típico de la modernidad. Y que visto desde la óptica de las aportaciones, este movimiento es sin duda original en su osadía, tanto o más que otros. En cuanto al Situacionismo, creo que hay suficientes razones para considerarlo atractivo, las comparto, pero lo comparo por su reto, igual de relevante que el apropiacionismo.
ResponderEliminarFinalmente me sumo a tu reflexión de que ojala tratáramos de hacer nuestras vidas obras de arte (recuerdas a Beuys y su propuesta contundente: Todos somos artistas), pero preferiría que actuáramos con mayor libertad que la que implica el METODO.
Felicidades.
Mtro. Roberto Rosique