sábado, 2 de junio de 2012

RETORNO A LA PINTURA


Retorno de la pintura: BMPT y Supports-Surfaces
Karina Garibay Rodríguez. / <zombiegirl_sabbath@hotmail.com>

“Pintar es conferir un valor estético a las flores, a las mujeres, al erotismo, al entorno cotidiano, al arte, al dadaísmo, al psicoanálisis y a la guerra de Vietnam.. Nosotros no somos pintores.” –BMPT
Tras ser la pintura uno de los principales medios artísticos a lo largo de la historia, con el desarrollo de nuevos movimientos artísticos pasó a segundo plano, hasta que en algún momento no se le considera tener la misma importancia que con anterioridad se le había otorgado, ocupando el papel principal en ese momento corrientes como el minimalismo, arte povera, performance, happening, body art,   etc., en los que ya no era necesario valerse de este medio. A cambio de ella, surgieron nuevas maneras de expresión artística, hasta que casi por completo los artistas se “olvidaron” del papel “fundamental” que representó y representaba la pintura. La llegada del grupo BMPT y el  Supports-Surfaces  marca un nuevo comienzo, donde la pintura otra vez recobraría el lugar de importancia en el arte, aunque bajo nuevas premisas.
En 1967, dos años antes de que el grupo Supports-Surfaces hiciera sus primeras presentaciones públicas en París, Daniel Buren, Oliver Mosset, MichelParmentirer, Niele Torono, agrupados en el colectivo BMPT (iniciales de sus apellidos) buscaban, devaluar la idea de creación y fomentar la critica a los museos, a las instituciones y al medio artístico, objetivo que se concretó en 1967 mediante una de sus “exposición-manifiesto”, donde lo principal no era e exponer sus obras, sino dejar en claro las premisas bajo las cuales estaban basando su trabajo, mostrando su inconformidad ante las concepciones que se le otorgaban a la pintura, y afirmando los “errores” que existía en la misma.
El 3 de enero de 1967, colgaron en las paredes del museo parisino telas de una abstracción, de factura impersonal y casi anónima, las cuales fueron descolgadas al día siguiente para “desolidarizarse de manera definitiva de todos los salones parisienses”. (Guasch, 2000)
Realizaron una serie de manifestaciones a lo largo del tiempo, en las cuales ponían en evidencia su rechazo hacia la pintura “tradicional”, en el caso de la primer “Manifestación” elaboraron un texto-panfleto que se repartió al público asistente, el cual contenía un listado de “errores”, según ellos, que incurría en la pintura de la época; dejando en claro su oposición hacia todo lo que significaba y hacia los valores que se les asignaba a los distintos elementos en ella, negando también ser pintores. La última  manifestación (“Manifestación 4”) consistió en la proyección sobre una pared de imágenes de animales y de pin-ups acompañada de una banda sonora que repetía: “El arte es ilusión de exceso, ilusión de libertad…ilusión de sagrado… En ningún caso la pintura de Buren, Mosset, Parmentier, Toroni… El arte es distracción, el arte es falso. La pintura empieza por Buren, Mosset, Parmantier y Toroni”.
Estos artistas tenían la creencia de que con ellos comenzaba una nueva era de la pintura, la cual no tenía como función presentar una copia fiel de como era el mundo, sino transcribirlo desde nada de imágenes reconocibles ni de contenidos simbólicos, una historia de ausencia de palabras “Un instante diálogo de mudez (silencio deliberado y persistente)” (M. Parmentier)
 “El acto pictórico no se presta a ninguna interpretación. Permanece en la pureza de su propia realidad”. -Catherine Millet
Estos artistas buscaban  huir de todo estilo, y de reducir la pintura a simplemente un acto repetitivo, “vacío” de mensaje, de imágenes y de comunicación, que desde mi punto de vista es imposible, dado a que al tratar de no transmitir un mensaje o dar algún concepto o huir de la comunicación, analizando este movimiento es precisamente lo que estas generando, un mensaje; al tratar de huir de un estilo mediante la simple repetición de formas “sin significación”, están generando un estilo, puesto que cada uno de los artistas que participaron en este colectivo (aunque lo negaran) tenían un estilo propio, aunque se tratase de la repetición “sin sentido” de formas y figuras.
Tras el colectivo  BMPT de reducir la pintura a su soporte y a su realidad material, y de limitarla a sus componentes esenciales, en Europa se concretó en una síntesis entre el reduccionismo en lo formal y un máximo de significados en el ámbito del discurso, síntesis llevada a cabo por un grupo de artistas franceses reunidos bajo el nombre de Suppors-Surfaces.  Claude Viallat, Louis Cane, Marc Devade, Daniel Dezeuze y Vincent Bioulès, entre otros, buscan una pintura desnuda de todo menos de su materialidad, una pintura que perseguía poner en evidencia el proceso material de su realización, la acción física y no mental de cubrir un lienzo, una pintura “carente” de tema y sin sentimiento. (Guasch, 2000)
Con ello, “la pintura desaparecía como lugar de una puesta en escena para renacer en la fisicidad del soporte y de la superficie, el soporte en su relación dinámica  con el espacio (y ya no como elemento pasivo de un formato) y la superficie en su materialidad de soporte (y ya no como pantalla de una proyección basada en la especulación)”. - Jean Clair
Buscan la creación de cuadros “carentes” de contenido, siendo la única significación aquella que las obras despiertan en el espectador mediante las combinaciones cromáticas. Exploraron los nuevos medios en lo que se podría realizar la pintura, siendo el soporte ahora más que eso, comenzaría a cobrar un papel primordial en las piezas, ya no solo se trata de un medio de soporte para una creación, sino de un elemento significativo para la misma (aunque quisieran hacer la pintura carente de significado). Alegaron que el objeto de la pintura es la propia pintura. De ahí su ausencia de lirismo y de profundidad expresiva.
Comenzó el redescubrimiento de materiales para la pintura, y se les otorgó mayor importancia de la que ocupaban con anterioridad; liberaron las telas de los bastidores, experimentando con las maneras posibles en las que se podía trabajar con ella como un nuevo medio de creación, tomando en consideración los distintos trazos que se podía lograr en ellas, ya sea cortando, cosiendo, o con las marcas que se quedaban al doblarla. A partir de aquí el soporte sería tan indispensable como la pintura.
La primera manifestación de Support-Surfaces, fue la que organizada al aire libre fuera de los muros de las galerías o del museo, se presentó una pintura “irrecuperable tanto en lo que respecta a sus intenciones como inutilizable por su forma”.
N. Dolla, T. Grand, P. Saytour, A. Valensi y C. Viallat defendían una pintura que, sustentada en la base teórica de la semiología y el psicoanálisis y en la ideología del materialismo histórico y del materialismo dialéctico, no pretendía ser obrerista, sino subversiva. (Guasch, 2000)
Como conclusión podemos resumir que ambos, BMPT y Supports-Surfaces buscaban acabar con las viejas interpretaciones de la pintura, tratando de liberarse de las significaciones que se les podía otorgar a las mismas, con el objeto de que la única interpretación fuera la pintura por sí misma y no más, al igual que en Supports-Surfaces, la integración del soporte a la pintura, más que sólo una herramienta para poder elaborarla, considerándola como un complemento indispensable para esta, convirtiéndose en uno de los personajes principales en estas obras.
Aunque estos autores alegaban querer elaborar una pintura fuera de significación, de estilo, consideraría eso en cuestión, dado a que analizando este movimiento, como ya se mencionó, no es posible escapar del estilo artístico que cada individuo tiene, si hay algo que define al artista es su estilo de trabajo, así se trate de la repetición de formas, o querer abolir la utilización de conceptos en las piezas, es precisamente lo que se está generando, un estilo de pintura bajo una concepción determinada,  aunque se trate de el “vacío de significado”.
Considero estos grupos de gran importancia, dado a que nadie antes había destacado la pintura por sus propios valores; para la mayoría de nosotros, la pintura solo es un medio y no uno de los personajes principales en una obra; estos artistas se encargan de destacarla por lo que representa en sí misma, y no sólo por lo que puedes lograr con ella.

Bibliografía:
Guasch, Ana María (2000). “El arte último del siglo XX. Del posminimalismo a lo multicultural”. Alianza Editorial; Madrid, España.
http://www.slideshare.net/leejorge17/el-retorno-y-la-reafirmacin-de-la-pintura

1 comentario:

  1. Bien Karina, haces un recorrido claro de la existencia de estos grupos, de sus exponentes y objetivos y te planteas finalmente que a pesar de manifestarse como productores de obras vacías de significado, en el fondo su propia actitud le otorga un significado, un estilo y resaltas, lo que a mi parecer es también lo sustantivo del movimiento, el pigmento y el soporte pasaron a ser los protagónicos, antes que la forma, la composición o la propia idea, un acto incomprensible o inaceptable en el pasado.
    FELICIDADES
    Mtro. Roberto Rosique

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